27
Ago
07

El transporte trucho: un símbolo de fallas

por Gastón Doval
solobondis@gmail.com

En la nota publicada por Clarín el día 24 de Agosto de 2007 (que podés leer acá) se da cuenta del aumento (casi de un 400%) en los servicios clandestinos de transporte público. Los servicios aumentaron hacia todo el conurbano, sin embargo siempre la zona que más parecen tener auge son el Sur y el Oeste. Todo esto se debe a una desatención por parte de las autoridades nacionales en lo que concierne al transporte, desarrollo economico y social del conurbano.

Pero estamos hablando de transporte, no de desarrollo (obviamente, el transporte contribuye en forma directa a esto último). Si bien hay gran cantidad de líneas de colectivos que van a las dos áreas más habitadas del conurbano bonaerense, como también existen las líneas Roca (UGOFE) y Sarmiento (TBA), las presataciones del servicio público son pésimas.

 

El sur y el oeste son áreas urbanas extensas. Dada las largas distancias que las unidades deben recorrer para completar el recorrido – se requieren más unidades para mantener una frecuencia baja y estable (aceptable) dentro de lo que es la hora pico. En un país en el que el transporte urbano se encuentra en plena reducción de costos y en copia del modelo Low Cost de las aerolíneas. Este modelo implica la utilización al máximo del material rodante (o volador, en el caso de las aerolíneas) – la compra a futuro de combustible, como también mantener la flota joven, estandarizada y de bajo costo de mantenimiento manteniendo un alto stock de partes (ya que este modelo comercial se caracteriza por tener una flota estandarizada a un sólo modelo o a la menor cantidad posibles, como muchos 2 tipos de modelos).

 

Anteriormente, mencionamos que las empresas transportadoras intentan hacer el máximo posible uso de sus unidades. Se compran en cantidades justas para realizar las frecuencias que dejen las unidades circulantes llenas y no vacías. Es decir, lo justo como para que la gente no se canse de esperar ni para tener colectivos vacíos.
Sin embargo, hay un factor al cual los colectivos no le pueden escapar. Ese es el tránsito. Provoca constantes demoras en los recorridos de las diferentes líneas. Esto hace, que la gente se vaya juntando en las paradas y los colectivos se llenen y se sigan retrasando. Las condiciones para el viaje son cada vez peores, pero nadie en el Estado hace nada para remediarlo. No se obliga a las empresas a poner determinadas frecuencias y cumplirlas.

Como vemos acá en esta parte del informe de CQC que salió hace 1 semana – las frecuencias NO se cumplen:

El constante descuido por el pasajero, la reducción de costos interminables para aumentar la falsa rentabilidad que generan los subsidios – son algunas de las cosas que generan, que dan alimento al transporte clandestino. Cuando uno ve en las horas pico los colectivos de las líneas que hacen un recorrido en el cual se meten en zonas específicas del conurbano, por ejemplo la línea 98 – operada por Expreso Quilmes S.A., vemos que la gente viaja como en latas de sardinas.

El análisis puede parecer un poco simplista – pero la gente, sabiendo de los subsidios millonarios entregados por el Estado y no teniendo ningún servicio alternativo o mejor dicho, teniendo uno que está en peores condiciones, con peores frecuencias y mayor inseguridad y sabiendo que los gobiernos de turno, solo promete pero nada hace para que todo esto cambie – decide aceptar la oferta propuesta por estos “empresarios”.

 

El precio es un poco más elevado que el pasaje típico desde el centro hacia el conurbano ($1,25.-). Es aproximadamente de entre $1,50 y $2,00.- Considerando que el servicio se realiza casi de punta a punta con muy pocas paradas – la baja en el tiempo de recorrido es esencial a la hora de que el pasajero analice la relación costo/beneficio que le deja este tipo de transporte.
El material utilizado para transportar a las personas, es definitivamente más cómodo. Los asientos, lo son y el ruido es mucho menor – ya que el motor es más chico y la insonorización en el habitáculo es mejor. Generalmente, estas camionetas van llenas.

 

Las camionetas preferidas para este tipo de servicios son las del tipo “Trafic” (como vulgarmente se conoce a todas las combis -por su capacidad de rápida conversión de pasajeros a carga-). Tienen una capacidad de hasta 15 pasajeros sentados.

Una Mercedes Benz Sprinter en servicio de combi. Foto: Combis a la Costa (foto sólo a modo ilustrativo)

Pero tenemos que destacar que hay cosas que los pasajeros NO ven del servicio de transportes truchos.
El mantenimiento deficiente de las camionetas es un peligro constante. Estuvimos hablando de la máxima utilización de las unidades en las empresas de colectivos. Esto también ocurre con las empresas de transporte clandestino, sólo que en menor medida. Es sabido, que si hay gente parada en las combis esta será detenida por las fuerzas policiales, entonces – para intentar disimular lo más posible, estos transportes sólo cargan el máximo número de pasajeros, es decir – la cantidad de asientos libres que tiene el vehículo. Sin embargo, nunca deja de faltar el chofer que lleva gente parada.
Al tener una “empresa” pocas combis para realizar el servicio, llevan a los pasajeros a toda velocidad por todo el recorrido para intentar cumplir con una frecuencia bastante baja y ganarse “unos mangos” de más. O sea, que las camionetas rara vez se mantienen y se arriesga la vida de las personas constantemente haciendo maniobras peligrosas o conduciendo irresponsablemente para llegar a horario.
Otra cosa que podemos mencionar que las “empresas truchas” NO tienen, ni mucho menos los pasajeros pueden ver es un seguro.
Cuando uno compra su pasaje en el colectivo como en cualquier medio de transporte autorizado por la CNRT, recibe un comprobante o boleto. Éste boleto, es el comprobante no sólo de pago, si no también del seguro. Con este boleto, uno tiene derecho a reclamar por cualquier daño o perjuicio que le haya ocasionado alguna anomalía en el viaje. Al no emitir boleto, ni mucho menos ser oficializadas – estas empresas no contratan seguro alguno, ahorrándose así un par de miles de pesos en costos al año y maximizando las ganancias.

Los pasajeros, prefieren gastar más para viajar más cómodos y más rápido. Pero, ¿quién los protege en caso de un eventual accidente? NADIE.

 

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La consolidación de las líneas y de las empresas de transporte, no hace más que empeorar el problema. Misma cantidad de vehículos, más cantidad de pasajeros. Foto: Anónimo.

Cuando uno va y consulta con los pasajeros de dichas combis dicen que prefieren correr el riesgo de sufrir un accidente antes que viajar como vacas en “camión de ganado” en un colectivo, pero sí desean que la situación mejore ya que considera que el viaje debería ser más barato – además de legal. Si bien esto no nos parece de nada alarmante a nosotros argentinos, ¿qué cosas se pueden hacer desde el Estado para que la gente deje de viajar así?

 

Entre las cosas que sugerimos desde Sólo Bondis son:
-el aumento del boleto mínimo y por consecuente el resto de las tarifas.
-el descuento del IVA y otros impuestos distorsivos a las tarifas, como así también a la compra de bienes como los colectivos
-desarrollar un plan de transporte íntegro y con las necesidades de transporte del conurbano a la Capital y viceversa en mente, que favorezca la inclusión de puntos específicos del conurbano.
-la eliminación de los impuestos para la compra de repuestos para stock.

Estas son algunas de las sugerencias que podemos hacer. De ahí a que se analicen siquiera, forma parte de la responsabilidad de nuestros gobernantes.
Para frenar el Transporte Trucho hace falta control, hace falta generar un organismo en común entre la provincia, la Ciudad y la Nación para poder discutir en ámbitos de legalidad, economía y sociedad todos los ítems que afectan al transporte en el Conurbano. Así, se podrán terminar con las trabas y las contraposiciones que toman las leyes locales con las nacionales.

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3 Responses to “El transporte trucho: un símbolo de fallas”


  1. agosto 27, 2007 en 10:10 pm

    Por sus características el sistema de transporte, ilegal, pirata, trucho sólo se puede eliminar a través de dos vías: la fiscalización correspondientes por parte de la policía y las autoridades de transporte respectivas; y en segundo lugar ofrecer a la población un sistema de transportes adecuado, eficiente y seguro, ya sea a través de la concesión de éste a privados o coordinado de una manera centralizada por parte de la autoridad.

    Tal como se explica en uno de los párrafos de este excelente artículo, actualmente no hay los incentivos necesarios para que se ofrezca el adecuado servicio a los pasajeros y mientras eso siga así la situación no va tener a mejorar.

    El desarrollo de un transporte íntegro como se señala constituye una de las principales medidas para mejorar la actual situación del transporte urbano.


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